miércoles, 19 de febrero de 2014

La Filosofía Natural de Aristóteles

Sin duda, una de las filosofías naturales más influyentes en la historia del pensamiento occidental es la aristotélica. Comenzaremos su discusión, partiendo de su cosmología (De Caelo), en particular los argumentos a favor de un universo finito y de la unicidad del mundo. Posteriormente veremos cómo Aristóteles, a partir de una “platonización” de la naturaleza, responderá al problema del cambio elaborando una física teleológica (Metafísica y Física). Por último, introduciremos un poco de su lógica y teoría del conocimiento, para dar cuenta de algunos aspectos de su filosofía de la ciencia (Segundos Analíticos). 

sábado, 15 de febrero de 2014

Los presocráticos hasta Platón



Esta entrada se divide en dos secciones: Los filósofos presocráticos y Platón y el mundo de las formas.
Los filósofos presocráticos 

Las características más distintivas de la ciencia en la cultura occidental se originaron en el seno de la civilización griega (Actualmente Grecia y Turquía) alrededor del siglo VII a. C. La cultura griega en esa época se desarrollo en el contexto de una compleja organización social con características peculiares, entre otras:
     En esa región existían ciudades estado autónomas pero económica y militarmente interdependientes y ciudades satélites;
     Se comenzaba a difundir la escritura alfabética;
     Se impulsaban reformas político legales (Introducción de nuevas leyes)
     Ascenso social y reconocimiento político de artesanos y otras comunidades de profesionales
     Incorporación de la escritura alfabética a la enseñanza
     Importancia del dialecto jónico
     Surgimiento de las instituciones científicas
La ciencia antigua consistía en sistemas de creencias desarrolladas como parte de un núcleo cultural común a las diferentes culturas que constituían el mundo griego antiguo, particularmente:
     La búsqueda de un lenguaje común;
     El rechazo a explicaciones no-científicas (por ejemplo: dioses, encantamientos o rituales mágicos).

 Aquí se plantean tres problemas centrales de los filósofos presocráticos, posteriormente retomados por Platón y Aristóteles: El problema de la realidad subyacente, e problema del cambio y el problema del conocimiento.

El problema de la realidad subyacente (problema ontológico)

En la ciencia griega antigua se pueden detectar dos tipos importantes de tradiciones científicas: teórico-especulativas y empíricas.
     Tales, Anaximandro y Anaxímenes (Se llaman filósofos milesios porque habitaban en Mileto, actualmente puerto oeste de Turquía).
     Estos pensadores formulan, cada uno, un sistema de creencias científico filosófico basado en principios materiales:
     Tales postula el Agua como principio material de todas las cosas.
     Anaximandro postula el Apeirón como elemento y principio. Aquello a partir de los cual existen todas las cosas (Como letras de un lenguaje filosófico) y tiene un carácter infinito.
     Anaxímenes, para quien el principio de todas las cosas consiste en el aire, el cual también es infinito.
     Por otro lado, Pitágoras, Anaxágoras y Demócrito
     Rechazo a factores explicativos sobrenaturales y la búsqueda de principios explicativos naturales de carácter general que permitieron dar cuenta de la experiencia de manera inteligible.
     No estaban interesados en la sistematización de los datos en la experiencia como un fin en sí mismo sino a la economía y consistencia de argumentos, principios en los que se basaban las teorías
     Pitágoras no buscó principios materiales por el escepticismo generado por estos, más bien buscó una realidad numérica subyacente; una fundamentación matemática.
     Los Pitágoricos desarrollaron un incipiente método deductivo y la construcción de experimentos controlados.
     Anaxágoras propuso la primera teoría del mundo físico
     Cosas homeoméricas: las partes participan de la o las propiedades que hacen que la cosa sea lo que es. P. ejemplo: Carne y huesos.
     Cosas en las que las partes no son propiedades con esas carácterísticas: la mano no es homeomérica porque la parte de un mano no es una mano)
     Primera teoría de la explicación
     Una explicación es poner las cosas en su lugar: una explicación científica dirigiría y arreglaría todo en la mejor de las formas posibles
     Platón lo retoma y le llama primer método: Para explicar por qué una cosa llega a ser, parece o existe, lo que hay que hacer es encontrar la mejor manera para que esta cosa sea o actúe.
     Explicación de cómo son las cosas
     Por qué están las cosas como están necesariamente.
     Luego Platón desconfió de las propuestas como la de Anaxágoras pues se reducen al “cómo” y, argumenta Platón, se requieren explicaciones que digan porque están compuestas como están necesariamente. Las de Anaxágoras sólo son condiciones necesarias pero no suficientes.
    El mejor tipo de explicación de los fenómenos, la verdadera explicación necesaria y suficiente de los mismos consiste en mostrar cómo las cosas forman parte del mejor arreglo del mismo pero este tipo de explicación no nos es accesible.
     Segundo método: consiste en estudiar la verdad de las cosas en teorías
     Es sólo a través de la razón -del uso de hipótesis y su ponderación racional- como podemos alcanzar el conocimiento científico
     Platón esboza con lo anterior (descrito en el Fedón) un antecedente de lo que hoy llamamos el método hipotético-deductivo

     El problema del cambio
     Los filósofos milesios dieron por sentado que había un mundo de la experiencia sensible y que este mundo podía explicarse a partir del cambio de una o varias sustancias fundamentales
     Parménides: el primer filósofo que cuestionó de manera sistemática esta creencia como punto de partida para una explicación de la experiencia sensible.
     Argumentó que todo cambio es una imposibilidad lógica; que nada puede llegar a ser a partir de lo que no es, y que en particular, nada puede llegar a ser. Lo que es tiene que haber sido: cualquier cambio es imposible.
     Negó también la existencia del tiempo y la pluralidad; lo que existe es uno y ahora.
     Zenón de Elea desarrolló esta idea por medio de una serie de argumentos, como es el caso del corredor: Zenón se pregunta ¿Cómo podría atravesar el estadio un corredor? y argumenta que para atravesarlo hay que atravesar una secuencia infinita de mitades, pero es imposible atravesar, o incluso <<entrar en contacto con ellos>>, pues son una infinidad de intervalos a recorrer en un tiempo finito, y como el mismo argumento puede aplicarse a cualquier intervalo especial, concluye que todo movimiento es imposible.
     Conclusión de estos filósofos (eleáticos): el conocimiento de los sentidos es ilusorio porque se basa en la experiencia del cambio que, como muestran sus argumentos, no es posible.
     Platón tomó estos argumentos como evidencia de que sólo a través de la razón, no a través de los sentidos, podemos tener conocimiento.
     Empédocles y Anaxágoras aceptaron la idea de Parménides pero buscaron encontrar la manera de justificar nuestra experiencia del cambio
     Empédocles introdujo la idea de un elemento físico, una sustancia original (no creada) y simple: Explicó el cambio (o los diferentes tipos de cambio que experimentamos) como un proceso de mezcla o separación de los elementos simples, con ello resolvía el problema de cómo explicar la aparente infinidad de propiedades y sustancias de nuestra experiencia sensible introduciendo el concepto de proporción. Diferentes proprciones de los elementos simples dan lugar a diferentes sustamcias.
         Anaxágoras partió de la idea de que en el principio, así como en la actualidad, todo está mezclado con todo. Pensaba en cosas o propiedades como seco, húmedo, tierra, aire, carne, sangre, nube, agua, piedra. De acuerdo con su teoría, la nutrición se explicaba como el proceso por el cual el cuerpo absorbe las partes de carne, de sangre, de hueso, etcétera que necesita y que forman parte de la comida, mientras que en cambio el fuego se explicaba por la separación del elemento aire (en las llamas) de la tierra (las cenizas). Pero, ¿En qué consiste el cambio? ¿cómo se llegaron a formar las cosas y como las conocemos. La respuesta es: al principio la mente ordenó las cosas de manera tal que se inició un proceso que llevó a la creación del mundo que conocemos. Respuesta elegante pero no suficiente para explicar los fenómenos del cambio en nuestro mundo ya que no siscrimina entre diferentes tipos de cambip. Veamos dos ejemplos que hacen dudar de la propuesta de Anaxágoras: el agua cambió de color en la noche... pero no queremos decir que ese fue un cambio en el agua; mientras que si queremos decir en el caso de la madera que se consume en el fuego, que hay un cambio en la madera. Por los tanto, la respuesta de Anaxágoras no es suficiente, pues, para explicar el cambio, sino que es necesario desarrollar un concepto o familia de conceptos que clasifique y explique por separado los diferentes tipos de cambio.
     Leucipo y Demócrito respondieron de otra manera. Lo que existe realmente son sustancias indestructibles, eternas, sólidas.
     Los elementos básicos de Leucipo y Demócrito, los átomos, aparte de ser indestructibles y eternos como decía Anaxágoras son sólidos, tienen forma; i.e. Tienen propiedades físicas y, por lo tanto, permiten explicar el cambio físico como un cambio real, sin necesidad de explicar como real cualquier cambio.
     La teoría atómica si permite distinguir los tipos de cambio y asociar los fenómenos de la experiencia sensible con epifenómenos de lo que sucede realmente: el movimiento de los átomos en el vacío.
     Los átomos, como los pensaba Demócrito, no eran necesariamente pequeños, como lo pensamos ahora; podían ser de tamaño macroscópico.
     Los cuerpos celestes podían ser átomos y eso explicaría su incorruptibilidad y su movimiento perfectamente circular.
     Los átomos no tienen color, ni sabor, ni olor.
     Los atomistas distinguían entre propiedades atómicas y no atómicas.
     Cualidades que existen etéei y cualidades que no existen nomoi
     Primera versión en la historia de la filosofía de la distinción entre propiedades primarias y secundarias.
     Las propiedades secundarias deberían explicarse en términos de las propiedades atómicas
     Este tipo de explicación es distintivo de las explicaciones científicas
     Las propiedades nomoi de los compuestos: los olores, los colores, etc., se explican en términos del orden, la configuración, la posición y el movimiento de los átomos.
     Dos conclusiones posibles.
     Todas las cosas son mezclas y percibimos sólo apariencias. Conclusión por demás absurda pues querría decir que que el fuego aparentemente quema.
     No hay naturaleza de los objetos sensibles (Physis), todas las naturalezas son afecciones de la percepción, en la medida en que se alteran nuestros sentidos y la imaginación que viene de ahí.
     Ej. No hay una naturaleza de lo caliente y lo frío, sino que es la forma de los átomos la que se altera y produce un cambio en nosotros

El problema del conocimiento
Una tercera cuestión básica que asomaba en las discusiones sobre la realidad subyacente y del cambio y la estabilidad era el problema del conocimiento.
  • Respecto a este problema los filósofos eleáticos Parménides y Zenón argumentan que si los sentidos no revelan la unidad de las cosas, debemos encontrar otras guías hacia la verdad. Recordemos que para ellos si los sentidos revelan la existencia del cambio queda demostrado que no son fiables, porque sabían sobre bases racionales que esto era una ilusión. Luego, entre la experiencia y el proceso racional, debe prevalecer este último. No olvidar que la observación es la vía de la opinión (doxa), mientras que la episteme es la vía de la razón por medio de la cual se alcanza la verdad.
  • Por su parte, los atomistas también denigraban la experiencia sensible. Para Demócrito el conocimiento genuino también es el racional.
o   Mientras tanto Empédocles en oposición a la posisción de Parménides defiende los sentidos porque considera que estos son útiles si se emplean con buen criterio.
o   Finalmente, Anaxágoras de Clazomene también defendía los sentidos, pues los consideraba como un “vislumbre de lo oscuro”

Los filósofos presocráticos hicieron aportaciones fundamentales al racionalismo griego porque:
  • Prestaron atención a las reglas del razonamiento, a la argumentación y la evaluación de teorías, así como a la solidez de los argumentos  y a la evaluación de las bases sobre la que descansaba una teoría.

Platón y el mundo de las formas

Platón fue alumno de Sócrates, tuvo contacto con los pitagóricos y fundó la Academia estudios avanzados.
Entre sus principales intereses está la búsqueda de la realidad subyacente. Su argumentación parte del hecho de que no hay dos mesas manufacturadas que sean iguales, desde donde propone que hay un artesano divino que tiene la misma relación con el cosmos que el artesano con sus mesas. El divino artesano (el Demiurgo) construye el cosmos de acuerdo con una idea o plan, de manera que el cosmos y todo lo que hay en él son copias (siempre imperfectas) de las ideas eternas o formas
Dos reinos: uno de formas e ideas: contiene la idea perfecta de cada cosa individual y el reino material en el que estas formas e ideas son copiadas imperfectamente
  • Características de las Formas:
    • Incorpóreas, intangibles e insensibles
    • Siempre han existido
    • Son absolutamente inmutables
    • La idea perfecta de todo lo que hay en el mundo material
    • No tienen localización: no son espaciales
    • Existen objetivamente
La verdadera realidad se halla en el mundo de las ideas

  • Características del mundo sensible
    • Corpóreo
    • Imperfecto y transitorio
    • Es menos real: copia de la forma depende de ésta para su existencia.
    • Las formas existen primariamente y los objetos corpóreos existen secundariamente

      • Platén presenta su idea con la alegoría de la caverna en el libro VII del diálogo La república, en ese texto las sombras de la alegoría representan el mundo de la experiencia sensible. Mientras tante, el alma, escudriñando fuera de su prisión, es capaz de percibir sólo estas vacilantes sombras. Para conseguir acceder a las realidades superiores –las estatuas de la cual somos copias imperfectas- debemos escapar de la servidumbre de la experiencia sensible y escalar la caverna hasta que finalmente seamos capaces de contemplar las realidades eternas, entrando de este modo en el reino del verdadero conocimiento

  • Implicaciones de estos puntos en lo intereses de los filósofos presocráticos
    • Formas: realidad subyacente
    • Mundo corpóreo de las formas sensibles: experiencia derivada o secundaria
    • Lugar tanto para la estabilidad como para el cambio.
    • Reino de las formas, eterna perfección inmutable.
    • Mundo corpóreo, esencia de la imperfección y del cambio
    • Cambio y estabilidad son auténticos
    • Oposición entre observación y verdadero conocimiento
    • Sentidos: cadenas que nos atan aquí abajo.
    • La vía hacia el conocimiento pasa por la reflexión filosófica.

  • Matices
·      Platón no rechaza totalmente los sentidos como Parménides
·      La experiencia sensible cumplía varias funciones útiles
·      La experiencia sensible puede proporcionar sana diversión
·      La observación de ciertos objetos sensibles (aquellos con aspectos geométricos) puede servir para dirigir el alma hacia objetos en el reino de las formas
·      La experiencia sensible despierta la memoria y el recuerdo, por parte del alma, de las formas que este conoció en una existencia anterior, estimulando el proceso de reflexión que llevará al conocimiento real de las formas (Teoría de la reminiscencia expuesta en El Menón).
·      Aunque el conocimiento de las formas se obtiene sólo a través de la razón, el reino cambiante de la materia también es un tema de estudio.
·      Así pues, la razón y los sentidos son instrumentos que vale la pena poseer.
·      Cuál empleamos en una determinada ocasión dependerá del objeto de estudio.

·      Para alcanzar el verdadero conocimiento, debemos dejar de lado todas las características peculiares de las cosas individuales y buscar las características compartidas que los definen en clases. (Clasificación)
·      La idealización es una característica prominente de la ciencia moderna (Aquí hablamos de antecedentes, por supuesto)
·      Platón fue más allá: la propiedad común (la idea o forma) tiene una existencia objetiva, independiente y verdaderamente anterior.
Bibliografía
Martínez, Sergio. De los efectos a las causas, Mexico, UNAM-Paidós, 1997.
Lindberg. David. Los inicios de la ciencia occidental. Barcelona, Paidós, 1999.


viernes, 31 de enero de 2014

Enlace a los textos

Hola, el enlace en el que encontrarán y podrán descargar los textos del curso es:

https://app.box.com/s/02wvz2a4gqc76h0y4dbe

Pronto pondré una aplicación en el blog para que directamente desde este sitio puedan descargarlos. En todo caso, siempre podrán descargarlos del enlace anterior.
Buen fin de semana, saludos.

Federico

lunes, 20 de enero de 2014

Presentación del curso

Aun cuando en las últimas décadas se ha consolidado la postura de que la ciencia, como toda actividad humana, se ve determinada no sólo por el desarrollo interno de su práctica, sino también como producto de los factores sociales en los que ésta se desenvuelve, no se tiene muy en claro el alcance de estos condicionamientos “extra-científicos”. En consecuencia, no se puede plantear con certeza, ni en qué medida la práctica científica es realmente reflejo del contexto socio-histórico en la que se efectúa, ni qué tanto el producto de dicha práctica influye dentro de este contexto, modificando la relación que un grupo social mantiene con la naturaleza. A partir de esta problemática, el curso tiene como objetivo dilucidar desde la evidencia que proporciona la historia de la física, la influencia de las necesidades sociales e históricas en la aceptación de aquello que se ha reconocido como conocimiento científico genuino. Para este fin se propone la reconstrucción histórica de uno de sus conceptos fundamentales de la física: el concepto de materia. En otras palabras, se plantea rescatar tres momentos del desarrollo histórico de este concepto, dentro de los cuales se podrá discutirá en qué medida influye el contexto social y la herencia conceptual que ostenta una tradición de investigación en la consolidación de lo que termina por reconocerse como un auténtico conocimiento científico.
Así, partiendo de la conceptualización de la materia que hicieron los griegos (filósofos presocráticos, Platón, Aristóteles), se pasará a analizar, cómo esta herencia conceptual fue adoptada y, al mismo tiempo, criticada tanto por pensadores, así como por prácticas sociales concretas que se desarrollaron desde finales de la Edad Media, las cuales, aunadas a la efervescencia social de la época, posibilitaron la emergencia de un nuevo concepto de materia durante el Renacimiento (Giordano Bruno). En un segundo momento, a la luz de la tradición renacentista, se estudiará como el concepto de materia fue modificándose hasta adoptar un rostro mecanicista congruente con las necesidades epistemológicas de dos distintos contextos sociales; por un lado, la postura mecanicista francesa mostrada en los trabajos de Gassendi y Descartes; y, por otro, el mecanicismo inglés expuesto en la obra de Boyle y Newton.
Bibliografía.
Aristóteles., Física. trad. de Guillermo R De Echandía, Madrid, Gredos, 1995.
Authier, Michel. "La refracción y el <<olvido>> cartesiano" en Historia de las Ciencias comp. de Michel Serres, Madrid, Cátedra, 1998. Pp. 287-312.
Bruno, Giordano., De la causa, principio y uno, trad. de Ángel Vasallo, Losada, Buenos Aires, 1941.
Descartes, R., El mundo o Tratado de la Luz., trad. de Laura Benitez Grobet. U.N.A.M, México, 1986.
-       Reglas para la dirección del espíritu, trad. de Juan Manuel Navarro Cordón. Alianza Editorial, España.1996.
Lindberg, David., Los inicios de la ciencia occidental, Paidós, Barcelona., 2002.
LoLordo, Antonia., Pierre Gassendi and the Birth of Early Modern Philosophy, Cambridge University press, 2007
Montaigne, Michele.,  Ensayos Completos,  Ed. Iberia, Barcelona.
Schettino, Ernesto. ”Las funciones de la escala en Bruno”, en Giordano Bruno 1600-2000.  U.N.A.M., México, 2002. Pp. 29-60.
Thuillier, Pierre., De Arquímedes a Einstein, México, CNCA- Alianza Editorial, 1989.
Toledo, Leonel., “El mecanicismo atomista de Pierre Gassendi frente al hilemorfismo”, en Mecanicismo y modernidad., Benítez, L., Robles, J.A., eds. México, Universidad del Claustro de Sor Juana, 2008. Pp. 107-120.
Turró, Salvio., Descartes: del hermetismo a la nueva ciencia., Barcelona, Anthropos, 1985.